¿Donar una vivienda en España después de los 65 años? Ahorra impuestos para ti y tus hijos
Quien posee una propiedad en España tarde o temprano piensa en transmitirla a la siguiente generación. Muchas personas creen que una vivienda se transmite automáticamente mediante una herencia, pero en algunos casos puede resultar más interesante donar la vivienda en vida.
Para los propietarios mayores de 65 años existe una ventaja fiscal muy interesante que muchas personas desconocen.
¿Por qué donar una vivienda en vida?
Cuando un inmueble se transmite mediante herencia, los herederos suelen tener que hacer frente al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD). Como este impuesto puede ser progresivo, una herencia importante puede generar una carga fiscal mayor.
Al donar parte del patrimonio en vida, la futura herencia puede reducirse, los herederos podrían pagar menos impuestos, pueden existir beneficios fiscales adicionales en determinadas comunidades autónomas y la transmisión puede organizarse con antelación.
Sin embargo, normalmente existe un inconveniente importante...
El inconveniente oculto de donar un inmueble
Cuando una vivienda u otro inmueble ha aumentado de valor desde su adquisición, Hacienda considera normalmente ese incremento como una ganancia patrimonial.
En una donación, el donante generalmente debe declarar esa ganancia en el IRPF, como si el inmueble hubiera sido vendido. Esto puede hacer que una donación resulte más costosa de lo esperado.
En una herencia tradicional este problema no existe, ya que la ganancia patrimonial no tributa al fallecimiento.
¡Pero existe una excepción!
La importante excepción para los mayores de 65 años
Existe una excepción especialmente interesante. Si tienes más de 65 años y donas tu vivienda habitual, no tendrás que pagar IRPF por la ganancia patrimonial generada.
Esta exención se aplica tanto a la venta como a la donación de la vivienda habitual.
¿Cuándo resulta especialmente interesante?
Imagina que, tras tu jubilación, decides trasladarte a otra región de España, vivir de forma permanente en tu segunda residencia, regresar a tu lugar de origen o mudarte a una vivienda más pequeña.
En estos casos, puede ser interesante donar tu antigua vivienda habitual a tus hijos.
De esta forma evitarás pagar IRPF por la ganancia patrimonial, podrías reducir el futuro Impuesto sobre Sucesiones y organizarás la transmisión con antelación.
Atención al plazo de dos años
Existe una condición importante. Cuando te mudas y la vivienda deja de ser tu residencia habitual, esta mantiene dicha consideración a efectos fiscales durante un máximo de dos años. Si deseas beneficiarte de la exención, la donación deberá realizarse dentro de ese plazo.
Diferencias regionales en España
Es importante saber que las normas sobre donaciones varían considerablemente entre las distintas comunidades autónomas. En algunas regiones existen importantes bonificaciones para las donaciones entre padres e hijos.
Por ello, siempre es recomendable realizar un análisis previo teniendo en cuenta la edad, el tipo de inmueble, la residencia fiscal, la comunidad autónoma y la situación familiar.
Donar una vivienda no siempre es la mejor opción. Sin embargo, para los propietarios mayores de 65 años que desean transmitir su vivienda habitual, puede ser una excelente herramienta para reducir impuestos y optimizar la planificación patrimonial.
Un estudio individualizado sigue siendo fundamental, ya que el impacto puede variar considerablemente según cada caso.
Aviso importante
Cada situación es diferente. La información de este artículo tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal o jurídico personalizado.
La normativa y las ventajas fiscales pueden variar según la comunidad autónoma y cambiar con el tiempo. Por ello, antes de tomar decisiones importantes relacionadas con inmuebles, donaciones o herencias, consulta siempre con un asesor fiscal, abogado o especialista cualificado.